Acompañamiento digital

Cómo lanzar una web sin morir en el intento

Hacemos webs, no wix. Eso dice nuestra página de servicios, pero no vamos a poner el enlace (todavía) porque si entras, te llevará a una página que dice “¡Vaya! No se ha podido encontrar esa página.”

Y es que no nos da la vida.

¿Cuánto tiempo se tarda en hacer una nueva web?

Depende de cuál sea el principio de la historia. En nuestro caso fue un ciberataque, hace ya dos años. En realidad el ciberataque fue la excusa perfecta para tomar la decisión de cambiar una web que hicimos en 2013. Aquella la hicimos en un par de días para salir del paso. Íbamos a un evento de networking y necesitábamos una carta de presentación para nuestros potenciales clientes.

Pero una web es mucho más que una carta de presentación. 

Una web es una declaración de intenciones. Es la representación de tu negocio, de tu marca. 

Lanzar una nueva web implica decidir cómo quieres presentarte al mundo y sobre todo, qué quieres contar sobre lo que haces: quién eres, a quién ayudas, cómo puedes ayudarles.Y, sobre todo, por qué puedes ayudarles. 

Por eso esta vez hemos tardado más de dos días (¡y si nos descuidamos llegamos a los dos años!), porque queríamos tener la certeza de que nuestra web cuenta lo que la marca quiere contar. Hoy.

¿Por dónde empiezo para hacer una web?

Nosotras empezamos por cuestionar todo lo que habíamos hecho hasta entonces. Desde el logo y toda la identidad visual, que ya habíamos revisado antes de empezar con la web, hasta los clientes con los que queremos trabajar y los servicios con los que podemos ayudarlos. 

Así que, antes de elegir un diseño o empezar a escribir, nos pusimos a debatir durante horas (literal, ¡están grabadas!) sobre la visión, el propósito y los valores de la marca. Ah, y el cliente ideal, que no se nos olvide. 

¿En serio?¿Todo ese rollo típico de marketing?

En serio. Porque, ciberataques y webs-hechas-en-dos-días aparte, teníamos claro que Goalplan había crecido como marca, y esa evolución tenía que plasmarse en la web. La nueva web debía ser una declaración de intenciones y la voz de la marca. Si vas a hacer match con nosotras, queremos que nos conozcas tal cual somos. 

Una vez tenemos esto más o menos claro (si cuesta definir exactamente quiénes somos y por qué hacemos lo que hacemos, de interiorizarlo mejor no hablar…), llega el momento de trasladarlo a los textos de la web: el copywriting y el storytelling. Vamos a contar nuestra historia.

Aunque sabemos que no necesitamos textos bonitos, sino textos que funcionen, también quieres diferenciarte. 

Y encontrar el equilibrio entre las estructuras que facilitan ese match con el cliente, el tono de la marca y las palabras que le gusten a Google (que también queremos hacer match con él) es más difícil que pillarle el punto al gazpacho cuando lo haces sin Thermomix.

Si el lanzamiento de una web fuera un parto, la creación del contenido serían esas primeras semanas de fatiguitas y cuerpo revuelto, que parece que nada te sienta bien. 

Y también es una fase determinante para que nuestra diseñadora pueda a continuación trabajar en el diseño de la web, página por página. 

Porque… ¿una web se diseña o se desarrolla? 

Pues las dos cosas, siempre con la creación previa del contenido, como hemos dicho. 

Si preguntas por ahí, quizá te digan que es lo mismo, pero no. Hay diseñadores que saben algo de wordpress y maquetan la web que han diseñado (con una plantilla por lo general) y desarrolladores que personalizan plantillas para adaptar el diseño.

Hacer una web no es personalizar una plantilla, cambiar los colores y añadirle tus fotos. Hacer una web es decidir dónde quieres que esté tu negocio en los próximos años y qué quieres que transmita. 

Siguiendo con la metáfora de la casa nueva a la que nos mudamos, es como hacer inventario de todo lo que tenemos antes de hacer la mudanza, ver qué cosas dejamos atrás porque ya no nos representan porque hemos evolucionado, y qué cosas necesitamos que sean diferentes. Actualizar los servicios, leadmagnets, embudos de venta…

Y esto es algo que nos cuesta a todos. Por eso una web ni se diseña, ni se desarrolla, ni se “hace”. Una web se construye desde los cimientos de tu marca.

El proceso de hacer una web

Pero la cosa no se acaba cuando los contenidos y el diseño llegan a manos de la persona que va a desarrollar la web… ¡ojalá! Ni siquiera cuando te llega el mensaje de “ya está subida la nueva web”. Así de emocionadas estábamos nosotras cuando llegó ese momento, ¡hace ya más de 9 meses!

Después de recorrer un largo camino de arduo trabajo:

  • Rebranding de la marca y nueva identidad visual
  • Revisión de los pilares del negocio y servicios
  • Copywriting de los contenidos de la web
  • Diseño de la nueva web, página a página
  • Revisión de los leadmagnets, landings y flujos de navegación en la web
  • Y algunas cosas más que seguro que se nos olvidan

Aún nos quedaba por delante una tarea que, aunque parece sencilla cuando tienes todo los deberes hechos, al final resulta tan dura como los últimos metros de una maratón, cuando las piernas casi no te responden aunque ya ves la meta ahí, al ladito. 

¿Cuándo podemos decir que una nueva web está lista?

Si te somos sinceras, podríamos decir que nunca. 

Cuando haces una nueva web quieres que esté perfecta, que refleje todo el curro que hay detrás para que tu marca brille. Y la perfección no existe.

Sí que hay una primera fase de revisión para pulir los desajustes de la maquetación, algún despiste de quien desarrolla y que doce ojos ven más que dos (quizá ven demasiado). A partir de ahí, al menos ocho de esos doce ojos empiezan a ver “cositas” que se pueden mejorar, se hacen cambios y se desajusta lo que ya estaba “perfecto”, y así van pasando los meses…¡hasta hoy!

Hoy hemos decidido que mejor hecho que perfecto, que queríamos compartir contigo cómo ha sido el proceso de creación de la nueva web de Goalplan y, no vamos a escondernos, queremos que nos ayudes a ver si de una vez por todas terminamos de pulir esos detallitos que faltan.

Si aún no la has visto, nos encantaría que le echaras un vistazo y nos digas qué te parece. Y de camino, que si encuentras algo que no funciona o que parece sin terminar, nos lo digas. ¡Así seremos mucho más de doce ojos revisando! Bueno, y también aceptamos sugerencias y mejoras, aunque con lo que nos ha costado parirla, quizá lo de sugerir cambios no sea tan buena idea. 

¡Me encanta eso de buscar los fallos! 

Y hasta aquí nuestro primer nomedalavida

Si solo fuera la nueva web… ¡Tenemos un buen repertorio para contarte! 

No nos da la vida y en la web prometemos hacernos cargo de tus nomedalavida digitales. No es incoherencia, es que sabemos lo que se siente.

Por eso estamos deseando que tú también nos cuentes los tuyos.